miércoles, 2 de diciembre de 2015

CINDERELLAS ROYAL TABLE: Cena en el Castillo de Cenicienta. DisneyWorld, Orlando. Florida

 
 
La mejor cena de mi vida?

Quizás….

Por qué?
 
Hay muchas razones por las que uno en un momento puntual opina que acaba de disfrutar de la mejor cena de su vida. Tres meses después repites la frase con la misma gana y tal entusiasmo, que realmente piensas que esta que acabas de terminar ha sido la mejor. Si hiciéramos caso a las veces que he dicho “esta ha sido la mejor cena de mi vida” pues no se estoy seguro si estaríamos hablando de 10 o de 200.
Lo que si que tengo claro, es que para que yo diga que ha sido la cena de mi vida es que algo diferente si que ha pasado. Que tengo que escoger una? Sin dudarlo sería esta. Y por qué? Ahora voy a tratar de explicarlo….
Para entender esta cena y el por qué de este post hay que ponerse en antecedentes.

Tenemos dos maravillosas hijas de casi 6 y de casi 4 años cuando realizamos un viaje en familia el pasado mes de Diciembre, y de regalo sorpresa nos llevamos a las peques a DisneyWorld, en Orlando (Florida).

Para mi el sol es una religión y la mejor forma de no echarlo tanto de menos es cortar el invierno con una escapada al sol.


Con niñas en esa edad nos pareció un buen momento para disfrutar del sol y de las temperaturas agradables por estas fechas de Florida. Disney era una buena excusa.

 
Hay que ponerse en la situación de dos padres viajando con sus hijas a ver a Mickey, a Minnie, a Elsa y a Ana (de Frozen) y la inmensa felicidad que esta visita suele reportar a los más pequeños.
 
Lo curioso es que ellas, tan pequeñas e inocentes, no sabían a donde iban. Sí, sabían que iban a Disney y que allá iban a ver a todos los personajes que ven en la tele y en el cine, pero no entienden (ni quisimos explicarles) el concepto de “Parque de atracciones” o de lo que iban a encontrarse al llegar a Disney.


Después de 3 días por Disney viendo a todos y cada uno de los personajes Disney (Mickey, Minnie, Pluto, Goofy, Daisy, Elsa, Ana, Buzz Light Year, Donald, etc) y sobremanera las Princesas de Disney (Cenicienta, Blancanieves, Rapunzel, etc) parecía que no había nada que lo superara.
Pues lo hay, esto es DISNEY, y en DISNEY la imaginación y los límites siempre se superan, y cuando crees que lo has visto todo te vuelven sorprender.
 
Vayamos por partes.
 
Dentro de Disney hay un castillo, el castillo de Cenicienta, en pleno centro del parque y que alberga un bonito restaurante de nombre CINDERELLAS ROYAL TABLE. En dicho castillo se puede desayunar, comer y cenar.

Conseguir mesa es complicado, prácticamente imposible en temporada alta y muy difícil en temporada normal. Por qué? Primero para reservar tienes que tener los tickets del parque comprados, y el cupo para comer en este restaurante se abre exactamente 6 meses antes del día que visitas el parque. Es decir, que tienes que tenerlo todo calculado al milímetro.
 
A las 12 en punto de la noche (en Florida), de 6 meses antes de tu primer día en Disney se abre el cupo por Internet, por lo que tienes que estar delante del ordenador a las 5:45 am hora Española, para llegar a la página, tener abierta la página web de la hora exacta, y una vez que dan las 5:59:59 actualizar la misma e intentar conseguir mesa, nada más aparecer la disponibilidad confirmar la hora que más te interesa. Para esto deberéis de seguir el siguiente link.
Que hacemos? Desayunamos, comemos o cenamos? Muchas son las opiniones sobre esto y yo os daré la mía.

 
DESAYUNO

Es una de las más apetitosas por una razón muy sencilla. Si el parque abre a las 9am el primer desayuno lo dan a las 8 y eso te permite una cosa. Desayunar corriendo para acabar antes de que se abran oficialmente las puertas del parque. Qué ventaja tiene eso? Que si por ejemplo quieres ver a las hermanas Elsa y Ana de Frozen, evitarás la cola de hasta 5 horas, SI, HE DICHO CINCO (5) que llega a haber en ciertos días de temporada alta. En su contra decir que gastarte lo que cuesta para ir con el agua al cuello no es lo más recomendable, pero es una opción.
 
COMIDA
Si pasas el día entero en el parque parece una buena razón para parar hora y media y disfrutar de un descanso en el castillo de Cenicienta y aprovechar ese tiempo para ver de una vez a unas cuantas Princesas, ya que como luego os contaré, al menos 4 pasan por la mesa a saludar y a sacarse la foto correspondiente con las pequeñas.

 
CENA
Mi preferida, después de un largo día en Disney, haciendo reserva a última hora podrás disfrutar de los hermosos fuegos artificiales desde dentro del castillo, y si tienes suerte de que te toque una mesa en la ventana (realmente hay pocas), entonces la velada será completa. No tienes que irte corriendo y puedes disfrutar de la cena, de las vistas, de las princesas y de esa sonrisa que no se borra durante toda la cena de la cara de tus pequeñas.
 
 
POR QUÉ CINDERELLAS ROYAL TABLE?
Os cuento en primera persona las razones por las que ha sido la mejor cena de mi vida.

 
Después de dar mil y una vueltas por el parque, las peques empiezan a preguntar si se puede entrar en el castillo, a lo que nosotros papis respondemos que solo gente con mucha mucha suerte, o que conozcan a alguien cercano a Cenicienta (recordad que son niños y los niños, se lo creen todo).
 
Con un poco de imaginación una de las noches paseando por el castillo mamá me preguntó si no podía llamar a mi amigo David, que era muy amigo del Presidente de Disney, así que con el teléfono en la mano y las peques pendientes de mi conversación, empecé a hablar con David (ficticiamente) preguntándole si habría forma de entrar en el castillo.

 
Poniendo caras de alegría, muecas, hablando en voz alta como “Noo, de verdad David? Me vas a hacer ese favor? Mis hijas no se lo van a creer” les dije a las peques que nos habían conseguido un pase a ver el castillo, pero que Cenicienta estaba muy ocupada con unos invitados y que iba a intentar pasar a saludarnos:
Imaginaros la escena….
 
A las 19:45 en punto nos presentamos en la puerta del Castillo, y efectivamente mi nombre aparece en la lista, no por mi amigo David sino por la reserva que había hecho, exactamente 6 meses antes. Rápidamente, pasamos a la entrada del Castillo donde nos recibe un paje y nos dice que Cenicienta nos está esperando…. Mis niñas ya no saben que hacer, no se lo creen….
Cenicienta las recibe, las coge de la mano, les da un beso, les firma sus autógrafos en la libreta de autógrafos comprada para la ocasión y se saca numerosas fotos con ellas, fotos que nos saca un paje real.

 
Una vez se acaba la sesión (3 minutos aprox) me acerco a Cenicienta y en inglés le doy las gracias, las peques lloran literalmente de felicidad. Cenicienta me dice que son muy guapas, muy ricas y que lo pasemos muy bien…
La mayor me pregunta… “Papi, que hablaste con Cenicienta?”  y las abrazo a las dos y les digo… “No os podeis ni imaginar lo que me acaba de decir Cenicienta; “El qué papi?” Y entonces les digo… “Como sabe que habeis sido muy buenas este año y porque quiere que veais el castillo al completo, nos acaba de invitar a cenar con otros invitados y más amigas suyas princesas..."
 
Esta frase les ha proporcionado el mayor momento de felicidad y unas caras de alegría que jamás había visto, la verdad es que casi lloro de emoción, y ahora de solo pensarlo se me pone la piel de gallina…
Subimos al salón de la cena donde nos recibe otro paje real (camarero) y nos lleva a nuestra mesa, una preciosa mesa en la ventana del castillo.

 
Lo que viene después es también de cuento, estamos cenando en el Castillo de Cenicienta y durante la hora y media que aproximadamente dura la cena se acercan a nuestra mesa hasta 4 princesas más, saludan a las peques, firman el libro, se sacan fotos con los 4, etc.

En resumen, cenar en el Castillo supone ver a 5 princesas, que te firmen un autógrafo y sacarte una foto con todas ellas.

 
Aparte de esto se pueden hacer muchas más cosas, como encargar unas tiaras para las peques y que las traiga un paje real, puestas sobre un hermoso cojín violeta y que se las coloquen con delicadeza en la cabeza como a las verdaderas princesas…

Se puede pedir una tarta personalizada, celebrar un aniversario, incluso ir a la tienda/peluquería de enfrente a que te peinen, maquillen y vistan a las niñas como Cenicienta, obviamente, con un coste, que puede ascender desde los 25$ de cada tiara pequeña hasta los 300$ la peluquería, vestido y maquillaje.

 
El menú de la cena está bien, un entrante, un principal, un postre y bebidas gratuitas si son sin alcohol. No, no es la cena más rica del mundo pero no está nada mal.

He visto a gente quejarse de la comida; por favor, esto no es una cena gourmet, es algo para que disfruten las pequeñas.
 
Si hay alguien en el mundo a quien le tengo que dar las gracias por haber conseguido sacar el mayor número de sonrisas que jamás haya visto, ese, tiene nombre y apellidos, y se llama Walt Disney.

Hay una frase hecha que dice que hay veces que uno se duerme con la sonrisa en la boca, y yo, ingenuo de mí, he tardado casi 40 años en averigüarlo. Pensé que era una frase hecha, una forma de decir en pocas palabras que uno se había ido a la cama contento y feliz.

 
Os aseguro que esa noche, después de cenar en Cinderellas Royal Table, por primera vez en mi vida vi a una personita (una de mis hijas) dormida con una sonrisa de oreja a oreja, y sabeis qué? Eso no tiene precio….
Y es por ello que la cena en el Castillo Real de Cenicienta, ha sido con diferencia la mejor cena de mi vida.

Si visitáis DisneyWorld, no os perdáis una comida en el Castillo de Cenicienta....

Un abrazo viajeros....

 

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