lunes, 9 de diciembre de 2013

LAGUNA GARZON LODGE, hotel flotante cerca de Punta del Este

 
Hace ya unos meses que los negocios me llevaron por una zona del mundo que siempre quise conocer; URUGUAY.
La verdad es que la palabra Punta del Este resonaba en mi cabeza una y otra vez. Algo tendrá Punta cuando todo Uruguayo que se precie (y Argentino diría yo) va a pasar a Punta sus vacaciones o fines de semana.
 
 
Montevideo no es una ciudad que me haya impresionado, la verdad, si que lo han hecho sus carnes pero poco más. Tengo que reconocer, que mis visitas a este país han sido cortas, muy cortas, y cuando he tenido un día con algo más de tiempo siempre ha sido alejado de la Capital por lo que mi valoración no es justa del todo, démosle otra oportunidad.
Llevo años escuchando hablar de Punta del Este, como paraíso terrenal, de playas preciosas y muchísimo ambiente veraniego. En el Hola es habitual ver fotos de enormes mansiones, bonitas playas y actores y/o famosos por doquier. Si mal no recuerdo, la ex modelo Valeria Maza es una de las habituales por esta zona, aunque también hemos visto a Richard Gere paseando a caballo por las playas entre otros.
 
 
 
Imaginaba Punta como un lugar semi exótico, de preciosas playas si no tropicales, de aguas claras. Nunca más lejos de la realidad. No me ha impresionado Punta del Este, la verdad, es más, yo creo que hasta me ha decepcionado un poquito.
Tengo que reconocer que las veces que estuve en Punta, nunca era temporada alta, aunque también tengo que decir que su temporada alta, la de verdad, dura poco más que las vacaciones de Navidad.
 
No escribo este post para decir que Punta del Este no es guapo, que lo es, pero no es ese lugar que yo esperaba, y lo digo en cuanto a ambiente, en cuanto el color de sus aguas y lo paradisiaco de la zona.
A unos 45 minutos al norte de Punta, en una zona mucho más tranquila y en pleno desarrollo se encuentra un pequeño pueblo llamada Jose Ignacio. Dicen que los ricos y los famosos, tiran ya más por el norte ya que Punta está sobre explotado.

Es cierto que me ha gustado más esta zona, más tranquila, menos desarrollada pero sobre todo, he visto las playas más bonitas, más salvajes, con color diferente.
La mejor forma de comprobar esto es ver los numerosos “pequeños” hoteles de lujo que se están abriendo poco a poco en esta zona.
 
Y aquí viene lo interesante.
 
Hace un par de años y viendo una página web que me encanta y que sigo semanalmente www.jetsetreport.com encontré la foto que encabeza este post, la foto de un hotel, que inmediatamente me enamoró.
 
Inmediatamente busqué información acerca del lugar, del hotel, precios, localización y un largo etc. y me prometí que  tan pronto llegase la oportunidad aprovecharía para hospedarme en este precioso hotel.
 
 
Y ese día llegó a las pocas semanas de haber visto el anuncio. Uno de mis clientes Uruguayos, tiene sus oficinas en Punta del Este y aprovechando el salto a Buenos Aires, pues vamos a hacer una visita a Uruguay y como no, pasar la noche en el LAGUNA GARZON LODGE
 
Quien quiera marcha y Punta del Este que se olvide de Jose Ignacio y por ende de este precioso hotel, no está muy lejos (sobre una hora) pero suficiente como para no poder trasladarse diariamente. Eso si, la visita a Punta del Este, y sobre todo al restaurante "Parador La Huella" de camino, es obligada. Quereis saber por qué? Irá en otro post pero de verdad que merece la pena.
 
 

 
Lo primero que llama la atención, es que no se puede llegar por carretera al hotel; me explico.
En hotel se encuentra enclavado en el Parque Nacional de la Laguna Garzón, y la carretera se acaba, o mejor dicho se corta, justo donde comienza el parque y donde está el hotel. Porque el hotel, esta dentro del parque y está catalogado como un Eco Hotel.
Cuando llegas a la Laguna de Garzón, hay una especie de plataforma que te lleva de una orilla a la otra, son sólo 100 metros lo que separa ambos lados, pero hay que hacerlos en plataforma (donde caben 2 o 3 coches)
 
 
 
La plataforma sólo funciona durante el día, por lo que si llegas al hotel por la noche, o sencillamente vienes de pasear o de dar una vuelta por Jose Ignacio, te vienen a recoger del hotel en una pequeña embarcación.
 
 
He visto en estos últimos días un horroroso proyecto con una especie de rotonda aérea que destrozaría totalmente las vistas, la laguna, la magia y el encanto que este lugar tiene. Me gusta y acepto totalmente la modernización, la mejora de las infraestructuras y la llegada del cemento y el desarrollo, pero hay ciertos límites, y este lo pasa de largo.... Vaya todo mi apoyo a toda esa gente, a todas esas plataformas que están luchando por dejar la Laguna como está, como tiene que estar.
 
El hotel en si consta de 12 habitaciones flotantes en un lado de la Laguna y con vistas a la misma. Las habitaciones tienen todo tipo de comodidades, eso sí, olvidémonos de la televisión. La verdad, que nada más llegar al hotel y sin apenas tiempo a saludar a los dueños, salí corriendo hacia mi habitación, llevo años viajando y aun me pongo nervioso cuando llego a un lugar como este.
 
 
Las habitaciones son preciosas, sencillas, cómodas, con su nevera, aire acondicionado, ducha, baño y sobre todo, con su terraza privada y sus dos hamacas.
 
 
Cabe destacar que se trata de un hotel ecológico que, respeta el medioambiente, recicla todos sus residuos y está plenamente integrado con la naturaleza y con las gentes del lugar.
 
 
 
Aquí voy a pasar una tarde entera, sólo, leyendo, escuchando música y tomando una botella de champán.
 
 
Fue un verdadero placer, fueron unas horas maravillosas de paz, de tranquilidad, de un buen libro, de un buen champán y de un mejor atardecer.
 
 
Te puedes bañar en la laguna, pero no estás en la Polinesia, ni el agua es clara ni las palmeras están por todas las esquinas.
Uno se queda tonto mirando hacia el horizonte a la vez que el sol se esconde por encima del agua.
 
 
 
Llega la noche y después de nuestro traslado en barca hasta el hotel, nos echamos en la cama y nos damos cuenta, de que la habitación se mece suavemente por las mareas de la laguna. Obviamente estamos pegados al mar, pero el único movimiento que afecta a las habitaciones es el de que suban o bajen dependiendo de la marea.
Duermo con la terraza abierta, desde la cama, en el horizonte, la laguna, la luna, y esos ruidos que hacen que antes de dormirme, ya parezca que esté soñando.
 
Sin quererlo, he encontrado un lugar maravilloso para poder descansar….
Despierto por la mañana y me acerco a desayunar. Hace un sol radiante y nos acercamos al restaurante, donde sirven el mismo en una terraza sobre la laguna, con las mismas vistas que teníamos desde la habitación. Un desayuno rico y sencillo.
 
 
El hotel tiene un restaurante donde cocina un chef bien conocido en Uruguay, pero es temporada baja y el mismo cierra sus puertas hasta la siguiente temporada. Tiene pinta de cenarse bien, el menú es interesante.
Quizás la próxima vez, aunque nos cueste el doble, vengamos en plena temporada para poder cenar, para conocer Punta en pleno apogeo pero sobre todo, para volver a disfrutar del silencio, de la naturaleza, de la paz, del relax y de esos momentos únicos que Laguna Garzón te invita a pasar....
Un abrazo viajeros.....
 
Podeis seguirme en Twitter en SECRETOS DEL VIAJAR @viajerosecreto
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario